Que sólo estoy sangrando...

Si por algo se caracterizó el perÃodo acústico de la etapa dorada de Bob Dylan (1962-1966) fue, además de por su lÃrica genial, por saber hacer juntar palmas (y no como lo que hizo ayer el rey en Jerez) a la herencia folk y a su innato instinto melódico. Más tarde, influenciado por el sonido de la Invasión Británica y, sobre todo, por The Animals (que habÃan versionado su versión de «The House of the Rising Sun»), se colgarÃa la guitarra eléctrica, y Bringing It All Back Home (1965) es el primogénito de la numerosa prole rockera del hombre delgado.
Aún asÃ, este álbum reservaba su cara B para las canciones acústicas. PodrÃa parecer que hay un abismo entre las dos caras, pero la verdad es que uno no se da cuenta (a no ser que tenga el LP), porque estas 4 obras de arte tienen una perfecta cohesión con el resto del disco; por ejemplo, la juguetona guitarra eléctrica que se oye al fondo de «Mr. Tambourine Man». Aunque lo que a mà me interesa hoy es esto:
«La oscuridad al romper el mediodÃa/ensombrece incluso la cuchara de plata». Asà empieza «It's Alright Ma (I'm Only Bleeding)», folk oscuro que recuerda a su tercer disco de estudio, «The Times They Are a-Changing». Un portento de la composición, piezas maestras de la música, cuando se haga algo parecido hoy en dÃa sacaré la televisión del trastero.









