¿Por qué una canción no es poesía?
El prólogo del libro dedicado a Jacques Brel en la colección «Los Juglares» de Ediciones Júcar, de Jean Clouzet, empieza tal que así: «Es bastante difícil recibir a Jacques Brel en esta colección [...] porque el autor de No me dejes (Ne me quitte pas) tiene poca prisa por aceptar esta «patente de poesía» que nosotros habíamos proyectado concederle...»
A primera vista, resultaría a un entendimiento común inaceptable el no calificar los siguientes versos de poesía, a falta de más grandiosa descripción.
Llegados a este punto, se presenta el momento de aclarar términos. En general, se tiende a limitar la poesía a lo poemático, es decir: si vemos un poema escrito en un libro, decimos que es poesía, o sea, perteneciente a este género literario. Sin embargo, cabe distinguir entre dos vertientes de lo que llamamos poesía en sentido estricto y académico, que no a nivel coloquial: la poesía poemática y la no poemática. ¿Qué quiere decir esto?
Quiere decir que la poesía, como tal, existe en cualquier uso del lenguaje o, mejor, del habla, puesto que el lenguaje es genérico y la poesía requiere de la individualización para crear un vínculo entre la imagen del poeta y el lector. Existe un proceso mediante el cual el hombre capta la poesía de las palabras, y es desligándolas de su funcionalidad. Esto viene a significar que, cuando yo digo «me cago en ti», en el contexto holgadamente conocido, no nos hace emocionarnos ni pedir pañuelos, pero analizada la frase en sí, arrebatándole su condición de insulto en una situación de malestar, comprendemos su poesía: evidentemente, el defecar sobre alguien no es literal, sino que expresa el odio hacia la otra persona.
Entonces, si estas cosas son poesía, ¿qué las diferencia de un soneto de Neruda? Aquí está la cuestión. La poesía poemática utiliza exclusivamente métodos sintácticos y gramaticales, mientras que la poesía no poemática se apoya, en su situación concreta, de otros elementos, como la modulación de la voz o la gesticulación. La poesía poemática es pues un grado superior de poesía en cuanto a tal.
Digo en cuanto a tal porque puede que algún lector ya haya contestado a la pregunta del título, y no quiero dar a entender que desprecio la canción como género a la sombra de la poesía. Si nos ceñimos al significado de canción, que es una composición con letra y música, nos acercamos a la solución final: la canción, como poesía no poemática que es, requiere de otros elementos, algunos ya nombrados antes, otros exclusivos de la canción como género musical. Uno de ellos, el más evidente, es la melodía, puesto que toda canción es cantada y todo sonido tiene su altura específica como característica. Y así sucesivamente con los demás elementos de la canción.
Se podrá aducir que la letra de una canción leída puede ser perfectamente confundida con un poema, pero hay fácil réplica para esto: la letra de una canción no es una canción, puesto que la canción es, como decíamos, el binomio letra+música.
Espero que estos razonamientos nos den claridad a la hora de calificar la calidad poética, que no poemática, de una canción, y saber separar bien estos dos géneros para evitar confusiones, a la vez que saber compaginarlos por todo lo que tienen que aportarse el uno al otro.

