Por Ilsa Lund, 15 Mayo 2008

Una canción: «One Too Many Mornings» (B. Dylan y Johnny Cash)

¿No os ha ocurrido nunca que de pronto oís una canción y pensáis: «me encanta»? A mí me suele pasar, normalmente con canciones de hace bastante tiempo, que tal vez tenía oídas de cuando era pequeña o simplemente desconocía... Y vienen a mí como por accidente y se me quedan en la cabeza durante semanas...

Hace poco me ha pasado con una canción de Bob Dylan (y no me refiero a la fabulosa «It's Alright Ma (I'm Only Bleeding)» que nos recomendó 624, quien por lo que veo es fan incondicional del de Minnesota) sino a: «One Too Many Mornings». Sin embargo, y aunque la auténtica, la que sale en el álbum «The Times They Are A-Changin'», me gusta, la que ronda aún por mi cabeza es una versión que encontré pululando por YouTube. Era la misma canción pero versionada por el propio Dylan acompañado por otro grande, Johnny Cash. Ambos artistas se tenían una gran admiración y colaboraron en varias ocasiones (por ejemplo en: «Girl From The North Country»). Además, como prueba de la buena relación entre ellos, Dylan permitió a Cash hacer una versión junto a su esposa, June Carter, de «It Ain't Me Babe» (una de mis favoritas). Otro día os contaré algo más sobre Johnny Cash y su música.

Bobdylan Nashville Skyline

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Por 624, 31 Marzo 2008

Que sólo estoy sangrando...

Detalle de la portada de Bringing It All Back Home (1965)

Si por algo se caracterizó el período acústico de la etapa dorada de Bob Dylan (1962-1966) fue, además de por su lírica genial, por saber hacer juntar palmas (y no como lo que hizo ayer el rey en Jerez) a la herencia folk y a su innato instinto melódico. Más tarde, influenciado por el sonido de la Invasión Británica y, sobre todo, por The Animals (que habían versionado su versión de «The House of the Rising Sun»), se colgaría la guitarra eléctrica, y Bringing It All Back Home (1965) es el primogénito de la numerosa prole rockera del hombre delgado.

Aún así, este álbum reservaba su cara B para las canciones acústicas. Podría parecer que hay un abismo entre las dos caras, pero la verdad es que uno no se da cuenta (a no ser que tenga el LP), porque estas 4 obras de arte tienen una perfecta cohesión con el resto del disco; por ejemplo, la juguetona guitarra eléctrica que se oye al fondo de «Mr. Tambourine Man». Aunque lo que a mí me interesa hoy es esto:

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