Entre ayer y antes de ayer tuvo lugar el primer Electric Festival al que pude acudir junto a Hamsterman. Desde que entrabas por la puerta podÃas darte cuenta que estabas ante la primera edición del festival. Las entradas estaban separadas según fueras para uno o dos dÃas. En mi caso, sólo iba para la edición del viernes, asà que una vez dentro pregunté donde podÃa ponerme la pulsera para poder salir del recinto y volver más tarde pero para mi sorpresa nadie sabÃa nada. Las pulseras estaban agotadas y si salÃa del recinto ya no podrÃa volver a entrar porque mi entrada estaba rota. Si a esto le sumamos el mal tiempo que hacÃa la verdad es que entraban ganas de echarse a llorar.

Los heavys tenemos fama de ser violentos, asà que a pesar de que este no era un festival heavy en su totalidad, tomaron las medidas necesarias para que no se repitieran los incidentes del Festimad '05. ¿El resultado? Todo lo que podÃa ser asaltado estaba perfectamente vallado (caseta de cambio de monedas en la primera foto).
Cuando entramos al recinto ya habÃan empezado a tocar los suecos Millencolin y como no querÃamos verles, birra en mano nos acercamos al escenario donde minutos más tarde harÃa su aparición Serj Tankian. El cantante que se lanzarÃa a la fama con System Of A Dawn satisfizo de sobra las expectativas del público que sólo habÃa podido verle una vez anteriormente en nuestro paÃs. Acompañado de su nueva banda presentó su disco en solitario Elect The Dead permitiendose versionear un clásico de Dead Kennedys: Holiday In Cambodia.
Cavalera Conspiracy los escuchamos de lejos durante nuestra parada en la barra para prepararnos para el plato fuerte del dÃa: Iggy & The Stooges + The Offspring + Rage Against The Machine que tocarÃan todos seguidos en el escenario principal.

Puntual apareció Iggy ya sin camiseta corriendo desde el fondo del escenario y empezó a gritar en cuanto cogió el micrófono. A pesar de sus 61 años el concierto transcurrió como si unos veinteañeros estuvieran sobre el escenario dándolo todo por el público. Movimientos provocativos, caras de asco y todo lo que caracteriza a Iggy fue lo que vimos. Se metió entre el público e invitó a unas cuantas personas a subirse al escenario para terminar tirando los amplificadores de bajo al suelo. Repasaron sus clásicos y el público acompañó saltando y coreando al unÃsono.
Dejo abierta la crónica del festival que terminará mi compañero Hamsterman.